No sé cuanto tiempo hace que no escribo una entrada. Ni tampoco sé cuanto tiempo pasará hasta que escriba la siguiente. Pero hoy es 1 de enero. Hoy es el primer día del año. Día de resaca, de pasarse el día en pijama, de comer sobras de la cena de nochevieja, de ver medio dormida el concierto de año nuevo... Porque no importa la hora a la que pillaste la cama, cuando creces con una tradición tan bonita como ver cada año el concierto de año nuevo, debes seguirla y disfrutar de la belleza de la Buena Música, los preciosos paisajes vieneses, los bailarines danzando en los salones y las palmas de la marcha Radetzky.
Ahora toca preocuparse por los regalos que todavía faltan por comprar de Reyes, la INCREÍBLE escasez económica que sufro, por los trabajos que hay que entregar en dos semanas y que todavía no he empezado (debería darme verguenza y la verdad es que me la da) y por estudiar para los examenes que se acercan peligrosamente. ARG, ESTRES.
FELIZ 2010.